¿El fin de la contabilidad?

Debido a la irrupción tecnológica causada por la cuarta revolución industrial o industria 4.0, muchas predicciones auguran el fin de la contabilidad. Pero, ¿realmente la contabilidad está en peligro de extinción?

El origen de la contabilidad se remonta a Venecia, en 1494, de la mano del fraile Luca Pacioli. Desde entonces, la contabilidad ha ido evolucionando, pero la estructura base de su funcionamiento se mantiene a día de hoy. Hemos pasado de hacer anotaciones a mano en un libro de contabilidad a registrar los movimientos contables en un programa informático, gracias a las nuevas tecnologías. Pero, en el fondo, sólo hemos cambiado el soporte físico.

La Industria 4.0, basada en la automatización robótica de procesos o automatización de procesos mediante el uso de softwares de nueva generación, ha supuesto un cambio de paradigma. Los robots, a pesar de ser en forma de software, cada día son más rápidos y eficientes en el registro de gastos, facturas o conciliación de movimientos bancarios de forma autónoma. Esto hace que, en un futuro no muy lejano, este aprendizaje de los robots llegue a desarrollar una inteligencia artificial capaz de sustituir al ser humano en las tareas de introducción de registros contables.

La contabilidad, tal y como la conocemos a día de hoy, acabará desapareciendo. Nuevas tecnologías, como el Blockchain, crearán un ecosistema formado por las empresas, entidades financieras, auditores de cuentas, autoridades fiscales y legales que compartirán la misma información desde la nube a tiempo real. Por tanto, en el sentido estricto de la contabilidad, podemos decir que la contabilidad desaparecerá. Pero si entendemos la contabilidad como una herramienta de información financiera, la necesidad del valor que nos aportan los datos seguirá existiendo. No tendremos que dedicar tiempo y esfuerzos en tareas repetitivas y fácilmente automatizables, sino que podremos dedicar más tiempo al análisis y planificación estratégica de los diferentes escenarios futuribles. En definitiva, habremos ganado en previsión y anticipación.